La publicación aparecida en el portal, del buen amigo, Dominguito Saint Hilare, que da cuenta, de los negocios que se han visto en la obligación de cerrar sus puertas en la ciudad de Santiago, declarada hace unos años, como la "Ciudad del Merengue", mueve a reflexión. Negocios, que eran parte de la vida nocturna, de esa histórica ciudad, se han visto, en la necesidad, por aguantar la crisis y la poca asistencia de parroquianos, a cerrar. Pese a eso, algunos sobreviven, haciendo ofertas y "tomando dinero prestado en la bancha comercial" para poder sobrevivir. Es una realidad, que muchos artistas, que eran fijos en algunos de los centros nocturnos cerrados, tenía como accionar para amenizar, todo el año. Algunos se mantienen, como el primer gandul, pero "no escapan a los embates de la crisis", agregandole la inseguridad ciudadana, que hoy arropa Santiago.
Entrar a Santiago, todavía se observan muchos bajates, anunciando actividades en diversos escenarios, lo que le da vida a muchos, que de unau otra forma, "se la buscan". Pero, de que la crisis afecta, es evidente. Esto, nada mas, se jodió.
Entrar a Santiago, todavía se observan muchos bajates, anunciando actividades en diversos escenarios, lo que le da vida a muchos, que de unau otra forma, "se la buscan". Pero, de que la crisis afecta, es evidente. Esto, nada mas, se jodió.