
Esa empresa, se ha dedicado a ese engaño a los consumidores, sin que hasta el momento, nadie nos defienda. Una papita Clásica, de $ 20, pesos por citar un caso, viene llena de aire y se pueden "contar las papitas que trae". Entonces, estamos ante un robo, un engaño al consumidor dominicano, que tiene que tener alguien que le "indique a ellos, que está mal ese robo".