
Ante la falta de mecanismos que eviten que los colegios privados cambien cada año los libros de texto escolares de manera unilateral, la ministra de Educación y la comisión de Educación de la Cámara de Diputados se reunieron hoy en busca de alternativas para prolongar la utilidad de esos materiales, donde la funcionaria admitió esa debilidad.